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¿Por qué juegan los gatos y cómo jugar correctamente con ellos?

El juego en los gatos es un comportamiento de vital importancia que tiene un impacto fundamental en su desarrollo tanto físico como psicológico de los felinos.

Aquí te cuento las razones y beneficios en la salud del juego en los gatos. 

Da igual la edad que tenga, jugar con un gato es imprescindible para que se mantenga saludable y feliz. Los gatos empiezan a jugar a la edad de cuatro semanas con sus otros hermanos, y de esta manera, organizan sus relaciones de manera jerárquica y comienzan a seguir sus instintos de caza para desarrollarse físicamente. 

Pero existe una gran variedad de juegos y cada uno de estos tiene una razón diferente y que en sí misma es muy interesante.. 

¿Por qué juegan los gatos?

Como ya he dicho antes, los gatos comienzan su etapa de juegos incansables a la edad aproximada de cuatro semanas.

En este momento empiezan a simular pequeñas peleas normalmente con sus hermanos, en ellas se puede observar que los gatitos muerden, saltan sobre las demás crías, persiguen y acechan. 

Este tipo de conducta puede parecernos muy dulce y enternecedora, pero la realidad es que, desde que son muy pequeños, los gatos se están preparando, siguiendo uno de sus instintos más básicos, para convertirse en expertos cazadores.

Seguir este instinto es de vital importancia para los felinos, pues sin él y su consecutiva puesta en práctica, una vez adultos, los gatos no podrían sobrevivir en la naturaleza por sí mismos.

Por ello, el juego, que nosotros lo vemos con ojos inocentes, para ellos esconde el aprender a sobrevivir.

Este tipo de conducta puede parecernos muy dulce y enternecedora, pero la realidad es que, desde que son muy pequeños, los gatos se están preparando, siguiendo uno de sus instintos más básicos, para convertirse en expertos cazadores.

Una lección que aplicada a la vida real puede significar la diferencia entre matar o morir. 

Sobre las ocho semanas de vida los gatos comienzan a jugar con objetos inertes en una especie de danza con su “presa” que tiene los mismos objetivos de entrenamiento que el juego social con sus hermanos. 

¿Por qué los gatos juegan con su cola?

Es de lo más común ver a un gato cachorro jugar y perseguir la cola de su madre o la de sus hermanos. 

Un poquito menos común puede ser ver como un gato persigue su propia cola, y este puede ser motivo de grandes risas para nosotros. 

En todos estos casos la razón principal por la cual los gatos se comportan de esta divertida manera es la misma de siempre.

Es entrenamiento para el desarrollo físico y consumo de la gran cantidad de energía que acumulan tras las largas horas de su sagrado sueño. 

A los gatos les encanta perseguir cualquier cosa que se mueva, y uno de los primeros estimulantes que tienen al alcance de sus garras mientras son cachorros es el rabo de sus hermanos, madre ¡y el suyo propio!

Al ver el movimiento balanceante de la cola, los gatos no pueden reprimir el impulso de perseguirla e intentar atraparla. 

A los gatos les encanta perseguir cualquier cosa que se mueva, y uno de los primeros estimulantes que tienen al alcance de sus garras mientras son cachorros es el rabo de sus hermanos, madre ¡y el suyo propio!

Este comportamiento no tiene en sí consecuencias perjudiciales, pero es cierto de que en el momento en el que el pelo comience a faltar o existan rastros de sangre, costras u otro tipo de heridas, es necesario acudir al veterinario, pues se puede tratar de problemas como pulgas o irritaciones en la piel que causan picor al gato y puede llegar a hacerse mucho daño. 

¿Por qué lo gatos juegan con cajas?

En internet nos podemos encontrar miles y miles de vídeos en los que queda constancia de que los gatos aman las cajas y son incapaces de resistirse a ellas. Poco importa su tamaño, forma o color.

Tanto se vuelven locos con una caja enorme como una de cereales.  

Pero si nos fijamos un poco podemos darnos cuenta de que no sólo se apasionan por las cajas, sino que los gatos también se sienten fuertemente atraídos por objetos como pueden ser los bolsos, las cestas o cualquier tipo de artilugio que pueda resultar un buen escondite. 

Y es que en ello, en su potencial como escondite, reside una de las principales razones por las cuales los gatos juegan tanto con las cajas.

Al parecer, según una gran multitud de estudios científicos, los gatos aprovechan el factor camuflaje para la caza, de esta manera pueden sorprender a la presa que han elegido. Por lo tanto, el juego con cajas sigue estando íntimamente ligado al puro instinto cazador de los felinos. 

Por otra parte, las cajas y objetos similares, ofrecen a los gatos un cobijo seguro cuando no quieren ser molestados.

Lo que significa que estas cajas a las que nosotros no les prestamos demasiada atención juegan un papel muy importante a la hora de reducir los niveles de ansiedad y miedo de los gatos.

Por otra parte, las cajas y objetos similares, ofrecen a los gatos un cobijo seguro cuando no quieren ser molestados.

Es un factor muy importante en su salud. 

Además, las cajas son un refugio de factores ambientales como el frío en invierno y el calor en verano, por ello los gatos las asocian a la comodidad. 

Un estudio de la etóloga de la Universidad de Bolonia, Elena Carloni, demuestra que es de vital importancia que un gato recién adoptado cuente con una caja de cartón en su nuevo hogar. 

De esta manera se reducen sus niveles de ansiedad y mejora su calidad de vida, permitiendo que se adapte más rápidamente a su nueva casa. 

La primera reacción de un gato ante un conflicto es retroceder y buscar un escondite seguro, por ello las cajas resultan un buen bunker de seguridad para ellos. 

¿Por qué los gatos juegan con la comida?

Este tema lo desarrollé más extensamente en este artículo de aquí y te recomiendo que lo leas porque es uno de los comportamientos que encuentro más intrigantes sobre los gatos.

Pero en resumidas cuentas, los gatos suelen jugar con sus presas, ya estén vivas o muertas, principalmente porque no tienen la necesidad de comérselas, es decir, que están recibiendo una fuente de alimentación a parte. 

Además, durante su etapa de juegos, la madre trae primero presas muertas y después vivas para que los cachorros jueguen con ellas y empiecen a acostumbrarse a la idea de la caza. 

Realmente es un comportamiento muy ligado a sus instintos más primarios y a las lecciones de vida que aprendieron en las primeras etapas de su existencia que me asombra, échale un vistazo aquí

Beneficios que tienen los gatos al jugar

Como ya hemos dicho antes, el juego repercute directamente sobre el desarrollo físico y mental de los gatos. 

Es una parte imprescindible de su vida que tiene consecuencias muy beneficiosas en su salud. 

Los gatos comienzan a jugar sólos e incentivados por sus hermanos y madre. Un gatito cachorro que después de las cuatro semanas de edad no juega, necesita ser revisado por un veterinario. 

Aprendizaje 

El juego en los felinos es mucho más que la mejor forma que tienen de aprender a canalizar sus instintos naturales de supervivencia.

En pocas palabras, se trata de un entrenamiento físico, mental y social irremplazable. 

Mediante el juego, los gatos se relacionan con su entorno experimentando nuevos materiales, sabores y texturas. Aprenden qué pueden comer y qué no. Aprenden qué es peligroso y qué es inofensivo.

En pocas palabras, se trata de un entrenamiento físico, mental y social irremplazable. 

Todo el ambiente que le rodea es increíblemente estimulante para él, y es que así está configurado por natura para que explore y, a fin de cuentas, aprenda. 

Ejercicio

Da igual la edad que tenga un gato, siempre necesita jugar, a excepción claro de las crías recién nacidas y los gatos ancianos que tienen problemas de movilidad. Pero un gato que juega es un gato sano. 

La actividad que desarrollan durante sus juegos les permiten gastar una energía excesiva que acumulan tras horas y horas de descanso que tanto caracterizan a los gatos. 

Este tipo de ejercicio les ayuda a reforzar su sistema muscular, articular y circulatorio. 

Sus sentidos se agudizan cada vez más y al mismo tiempo surge la necesidad de nuevos juegos que estimulen nuevas curiosidades. 

Este tipo de ejercicio les ayuda a reforzar su sistema muscular, articular y circulatorio. 

Ansiedad

La vida de un gato casero se puede ver afectada de forma negativa por el encierro y la falta de estímulos externos que fácilmente encontraría en la naturaleza. Estos factores pueden conducir a la aparición de trastornos de ansiedad en el gato. 

El juego es un gran remedio para reducir las posibilidades de que un gato padezca de ansiedad o estrés. 

Si quieres informarte más sobre el estrés y la ansiedad en los gatos, pásate por éste artículo en el que te doy los mejores consejos para que tu gato vuelva a estar bien.

El juego es un gran remedio para reducir las posibilidades de que un gato padezca de ansiedad o estrés. 

Social

Por mucho que se diga, los gatos en realidad sí son animales sociales y no ese triste y solitario animal que nos quieren pintar.

En la naturaleza es muy común ver como los gatos se agrupan en manada y conviven entre ellos.

Este hecho les aporta seguridad, calor, más posibilidades de encontrar comida y compañía. 

Aunque los gatos no sean insistentes como los perros, sí que anhelan atención y compañía, por ello, el juego con otros gatos o con los humanos puede alejarles de una soledad no deseada.

Tipos de juegos en gatos

Lo cierto es que la curiosidad que tanto caracteriza a los gatos les dota de una capacidad increíble para encontrar juego en casi cualquier cosa.

Existe una gran diversidad de juegos que los gatitos ponen en práctica y que les hacen disfrutar durante mucho tiempo. 

Los gatos pueden jugar en compañía o solos.

Juego social

Es el primer tipo de juego con el que los gatos tienen contacto. Este tipo de actividades comienzan más o menos a la edad de las cuatro semanas. 

Los gatitos empiezan a pelear con sus hermanos al principio de una manera muy patosa y suave, pero poco a poco, a base de práctica e insistencia terminan convirtiéndose en grandes luchadores, muchas veces performando peleas dignas de una película de acción. 

No hay que preocuparse en exceso, durante este tipo de juego los gatitos aprenden a controlar la fuerza de la mordida y los zarpazos, así que es muy raro que se hagan un daño grave entre ellos. 

El juego social es el primer tipo de juego con el que los gatos tienen contacto. Este tipo de actividades comienzan más o menos a la edad de las cuatro semanas. 

Este tipo de juego es muy importante también para establecer las relaciones jerárquicas entre ellos. Los gatos suelen vivir en comunidad y para ello necesitan organizarse de manera jerárquica. 

Mientras son cachorros esto se establece de forma suave mediante el juego, mientras que cuando son adultos la cosa se pone seria y comienzan las peleas territoriales y por el apareamiento que pueden tener un final poco agradable. 

A los gatos, aunque parezca que no, no les gusta sentirse solos, por ello se suelen tirar a dormir junto a sus hermanos o buscar su compañía mediante otras formas, como por ejemplo el juego. 

Es muy importante permitir a los gatos jugar con sus hermanos o manada y a falta de ellos, con un perro acostumbrado a ello y obviamente con nosotros. 

Los gatos requieren nuestra atención y cuando somos su única familia es necesario pasar todos los días un rato jugando con ellos para que se sientan queridos y no acaben teniendo problemas de soledad. 

Juego individual

Los gatos son de los animales más creativos a la hora de encontrar un motivo para comenzar un sencillo juego.

Todo parece estimularlos y divertirlos, desde una hoja en el suelo hasta una caja de zapatos. 

Podemos a grandes rasgos clasificar en tres los tipos de juego individual que puede realizar un gato.

El salto de caza

Uno de los más entretenidos de ver sin duda. El gato se esconde lo mejor que puede mientras mantiene la mirada sobre aquello que le ha llamado la atención y considera su presa. 

Poco a poco y de manera agazapada avanza hacia ella y acaba realizando un gran salto sobre ello. 

La presa puede consistir en cualquier cosa, una hoja, una pelotita, un zapato, tu pie, una mosca o incluso una sombra. 

Existen videos en internet en los que pequeños gatitos escondidos detrás de la puerta esperan a que pase alguien para saltar encima de ellos, ¡sin duda  una de las cosas más adorables que he visto en mi vida!

Atrapa a la presa

Aunque se pueda confundir con el anterior, este tipo de juego incluye ciertos rasgos que lo diferencian. 

El gato utiliza sus garras para marear un objeto cualquiera de un lado a otro. Con estos gestos se simula la forma de atontar a la presa ante de darle caza.

Es una forma muy común que tienen para entrenar reflejos y sus músculos. 

Arrojar objetos

Si el gato atrapa cualquier objeto, es bastante común ver como juega con él dando saltos y arrojándolo por el aire para inmediatamente después atraparlo de nuevo y llevárselo a la boca. 

Recomendaciones para jugar con gatos

Aunque los gatos puedan parecer muy agresivos a la hora de jugar con nosotros es muy importante NUNCA responder con ese mismo grado de agresividad.

El gato no está intentando hacerte daño, sólo quiere jugar y se mete muy bien en el papel. 

Nosotros debemos mantener muy bien el equilibrio para que el gato no se aburra pero que no le lleguemos a hacer daño. 

También es necesario saber que existen ciertos objetos que van a llamar la atención de nuestro gato pero que constituyen un gran peligro para él, como son, por ejemplo, las bolsas plásticas, cordeles, hilos, lanas u cualquier objeto pequeño que pueda ser tragado por el animal. 

Los gatos jóvenes siempre están dispuestos a jugar, así que será muy fácil para ti incentivarlo con cualquier cosa, con una caja de cartón por ejemplo o una pelota con el tamaño suficiente. 

Es más complicado conseguir que un gato adulto se sienta atraído por tus propuestas de juego, pero no imposible. 

Existen muchos juguetes que son muy llamativos para el ojo felino o para sus olfataderas, como por ejemplo ratoncillos de tela impregnados con hierba gatera. 

Los gatos jóvenes siempre están dispuestos a jugar, así que será muy fácil para ti incentivarlo con cualquier cosa, con una caja de cartón por ejemplo o una pelota con el tamaño suficiente. 

¡Lo importante es dedicar al menos 15 minutos diarios a juego para que nuestro gatito esté saludable!